sábado, 25 de septiembre de 2010

Amor Depredador





Si me pudieran dar a elegir, cómo y dónde yo quisiera morir, contestaría acostada, feliz de estar a tu lado, víctima de un sexo exagerado, sonriendo, mirando el techo, con tu cabeza en mi pecho.












No quería que lo supiera, pero la noche se adueño de mi ser, de mi esencia y me convertí en una princesa de la oscuridad, que busca líquido rojo sin cesar, por las venas de la persona que más amo, por los torrentes sanguíneos de cualquier desconocido. Mi alimento. 










Lo amaba, no deseaba herirlo, pero aún así mis colmillos cortaron su piel como vil papel...
sangraba, y yo estaba asustada, era luna llena y el amanecer amenazaba su puesta.


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